Título: Siega
Autor: Neal Shusterman
Sinopsis:
"Antes, las personas morían por causas naturales. Existían asesinos invisibles llamados enfermedades, el envejecimiento era irreversible y se producían accidentes de los que no se podía regresar.
Ahora, todo eso ha quedado atrás y sólo perdura una verdad muy simple: la gente tiene que morir. Y esa es la tarea de los segadores. Porque en un futuro donde la humanidad controla la muerte, ¿quién decide cuándo y cómo sembrarla?
Citra y Rowan acaban de ser seleccionados como aprendices de segadores. ¿Su objetivo? Superar las pruebas de su mentor, sean las que sean.
Aunque en el proceso renuncien a todo lo que les hace humanos."
Mi Impresión:
En un mundo donde no hay muerte y solo unas pocas personas seleccionadas
son las encargadas de dar el descanso eterno a quienes consideren, estas
personas ostentan gran poder, se hacen llamar los Segadores, y su
misión es cribar un suficiente número de personas que permita al resto
vivir sin fin.
Los segadores visten con túnicas de colores (nunca de negro, eso sería
macabro) y no parecen tener que rendir cuentas a nadie sobre sus cribas,
cuentan también con un anillo que, al ser besado por otra persona, le
concede a ésta un año de inmunidad, es decir, un año de tiempo asegurado
durante el cual ningún otro segador puede acabar con su vida; la costumbre
dicta que ofrezcan la inmunidad a los familiares de las personas que
criban.
En este mundo también existe algo llamado "Nimbo", que es el
resultado evolutivo de nuestra actual "Nube", contiene todo el
conocimiento del mundo, y además tiene conciencia, desde que nació, ha
cuidado a los seres humanos y con ello, ha conseguido que todos sean
inmortales.
Un mundo perfecto no necesita mejorarse.La historia se desarrolla vista desde dos perspectivas, la vida de Citra y la de Rowan.
Ambos van a ser seleccionados para ser aprendices de segador.
Citra conoce al segador Faraday cuando acude a cribar a su
vecina, y mientras espera a que vuelva, se queda a cenar en su casa.
Rowan ve en directo como criban a un compañero de instituto y se
queda impresionado con las palabras del segador.
(...)Sin embargo, recuerda que el infierno no es lo único que está lleno de buenas intenciones. Hay muchos sitios más.
A ambos les llega una invitación para reunirse con el segador
Faraday, este les cuenta que para que el status quo se
mantenga, los segadores deben cribar un número de personas al año.
El objetivo del segador es que uno de ellos se convierta en su
novicio.
Por lo que ambos empezarán a recibir formación como segadores,
aunque al final sólo uno de ellos consiga el anillo y por tanto se
convierta en un auténtico segador.
El entrenamiento comienza, los jóvenes deben aprender a matar con
todo tipo de elementos, separarse de sus familias, y además deben aprender a seleccionar a los cribados, y las
motivaciones que llevan a esa elección.
De entre las varias normas que deben acatar los segadores, está
la de que no pueden solicitar información al Nimbo para acabar con
sus víctimas, así que deben investigar a la vieja usanza, cosa
interesante, ya que al final, acaban conociendo a sus víctimas más
de lo que querrían.
Aunque cada segador tiene su método para seleccionar víctimas,
Faraday practica lo que él llama "ética elemental", es decir,
aunque no le gusta su trabajo, requisito necesario para ser
segador, lo hace consecuentemente.
Al principio percibes a los segadores como un todo, pero en
realidad según avanza el libro se va descubriendo que, en
realidad, hay dos tipos de segadores, los de la vieja escuela,
como Faraday, y una nueva versión de segadores que disfrutan
matando y no lo hacen con tanto cuidado como debieran, que se
preocupan más por los números que por las personas.
La Guadaña es la organización de los segadores está
presidida por el Sumo Dalle, en cada territorio hay uno, y los
segadores se reúnen 3 veces al año en Cónclaves, para resolver
disputas, revisar sus políticas y lamentar la pérdida de las vidas
que han arrebatado.
Citra y Rowan acuden al Cónclave Invernal para pasar la primera
de varias pruebas ante la Guadaña y allí conocen a algunos
segadores famosos, además descubren que no es usual que un segador
tenga dos aprendices, y encima en ese Cónclave les dicen que el
que consiga el anillo deberá cribar al que no lo consiga.
Después de recibir esta noticia, Faraday se criba a sí mismo como
protesta, y así librar a los chicos de esa carga, sin embargo, a
ambos los acogen otros dos segadores, Citra irá con la segadora
Curie y Rowan acaba con el segador Goddar, el
segador que propuso que el ganador cribase al perdedor.
La cordura está sobrevalorada. Prefiero tener una mente clara que una mente "sana".
Los jóvenes vuelven a verse en el siguiente Cónclave, Rowan ha
decidido que se dejará matar por Citra, y en su siguiente prueba
Rowan consigue descalificarse aunque deja a Citra morturienta (Es
un estado entre la vida y la muerte, en espera de que sus nanobots
la curen, o la lleven a un centro de Reanimación).
Va siendo hora de parar tanto resumen que si no voy a destripar
el final.
Simplemente comentar que el final es mucho más complicado de lo
que al principio piensas y que, para variar queda abierto a la
siguiente parte de la historia, ya que El arco de la guadaña es
una trilogía, el siguiente libro Nimbo, será la reseña de la
semana que viene, aunque el tercero debía salir este verano,
todavía no se sabe nada debido al COVID-19, de todas formas, tengo
esperanza de poder leerlo pronto y reseñarlo, para incorporar esa
reseña al resto y poder cerrar el ciclo.
*************
Mis personajes favoritos de este libro son los segadores Curie y
Faraday, de hecho, les tengo más cariño que a los protagonistas
principales porque me parecen mucho más interesantes y, hasta el
final del libro prácticamente, demuestran una astucia y ética que
me parecen loables.
Como parte negativa, Goddar como enemigo para mi gusto se queda muy
corto, su final acaba siendo hasta previsible.
Para variar, se deja un final tan abierto que impide que se pueda
leer sin más.
Todos los días rezo como hacían mis antepasados. Primero rezaban a dioses que eran falibles y caprichosos. Después, a un Dios que los juzgaba con terrible dureza.Más adelante a un dios rebosante de amor y perdón. Y, finalmente, a un poder sin nombre. Pero ¿a quién pueden rezar los inmortales?
Nota : 7/10.


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