Título: La fragilidad de un corazón bajo la lluvia
Autor: María Martínez
Sinopsis:
"¿Qué ocurre cuando lo único que te queda es un corazón roto, un futuro incierto y la vuelta a la casilla de salida?
Darcy abandonó Tofino un día de diciembre, cargada de sueños rotos y
promesas sin cumplir.
Desde entonces, no ha hecho otra cosa que huir de los recuerdos y sus
heridas.
Ahora, sus pasos la han llevado de nuevo al principio.
A un lugar donde el amor y la culpa colisionan. Donde la lluvia cuenta
historias y esconde secretos.
Porque hay instantes que marcan toda una vida.
Porque, a veces, volver para decir adiós es lo único que puede
salvarnos."
Mi Impresión:
Este libro me lleva persiguiendo desde que salió, no hacía más que ver reseñas positivas sobre él y recomendaciones por todos lados, así que al final caí y me lo agencié.
Debo decir que no me llamaba en sí el tema, ya que el género es new adult y
bueno, digamos que no es del estilo que suelo leer habitualmente, sin embargo,
estoy actualmente en una época de cambios en mi vida, y decidí que al menos
debía leer cada poco algo nuevo, aunque me diera pereza, o pensase que no me
iba a gustar.
Y gracias a este afán de descubrir cosas nuevas, estoy llevándome
auténticas y gratas sorpresas.
Bueno, vamos a un poco al resumen:
La historia está contada desde el punto de vista de sus dos
protagonistas, Darcy y Declan.
Dicen que las desgracias nunca vienen solas, es más, suelen venir de tres
en tres, y en el caso de Darcy no es sólo un dicho.
Andrew, el prometido de Darcy, decide romper su compromiso y
dejarla porque aunque la ama, sabe que ella no está preparada para
comprometerse, y que no le quiere igual que él a ella.
Seguidamente ese mismo día, su jefa Verónica lleva a Darcy al
límite y ella misma se despide, harta de que la exploten y no la tengan en
cuenta en su trabajo, harta de ser la eterna becaria, la que trabaja y no
se lleva el mérito.
Al llegar a casa, le llaman de un hospital de Vancouver, su abuelo,
Marek Stern, sufrió un infarto cerebral y no le queda mucho
tiempo.
Darcy, cuyos padres la abandonaron de pequeña, primero su padre para
formar una nueva familia, y luego su madre, quien la dejó en Tofino al
cuidado de su abuelo cuando era pequeña, abuelo a quien no conocía por cierto.
Los años acaban haciendo que nuestra perspectiva cambie se vuelva mas madura, y que veamos con otros ojos las cosas.
Decide que tiene que volver a Tofino, tiene que despedirse de su
abuelo, aunque después de cómo se separaron, cuando su padre apareció en
su vida de nuevo, ocho años después de que su madre la abandonase con su
abuelo, llevaba el resto de su vida guardándole rencor, ya que ella
amaba su vida en Tofino, y culpó a su abuelo por no poder evitar que su
padre se la llevara con su nueva familia.
Hay dos tipos de ciegos. Uno es el que no puede ver, y el otro es el que no quiere. El primero es inevitable. El segundo es incomprensible.
Pero volver a Tofino conlleva mucho más que una visita triste al
pueblo, conlleva reencuentros, tener que enfrentarse a su pasado, para
poder continuar con su vida, conlleva aprender a perdonarse a sí
misma.
En Tofino está Declan, el primer y único amor de su vida, quien tiene
sus propios problemas, su hermano pequeño Harvey sufrió un accidente de
coche hace cinco años, y está en estado vegetativo en el hospital, lo
último que le dijo antes de caer en coma fue que buscase su mochila,
petición que ha obsesionado a Declan desde entonces.
También se reencontrá con su antigua mejor amiga Sloane, quien ahora
tiene una extraña relación con Declan, y además está resentida todavía
por el abandono de Darcy.
Toda historia varía depende de quien la cuente.
A partir de aquí la historia se desarrolla con flashbacks y vueltas al
presente para poco a poco ir descubriendo que las relaciones entre los
protagonistas fueron y son complejas y que el pasado puede dejar marcas
que aunque nos cueste reconocer son superables.
Pero no sabemos de las personas que nos rodean más de lo que estas quieren contarnos.
*************
Ha sido toda una experiencia, ya que me identifiqué muchísimo con el personaje de Darcy, en muchos sentidos, tal vez, demasiados.
No soy una persona muy dada a las lágrimas, y en algunas partes del libro
realmente se me cayeron lagrimones, no es una historia feliz per se,
de hecho, muchas partes te hacen sentir tristeza, y a poco que conectes con
alguno de los personajes vas a sufrir, porque todos tienen sus propios
problemas a superar, sus propias verdades que aceptar, sin embargo, puedo
asegurarte que al final tanto sufrimiento se verá recompensado, a veces no
de la manera que te imaginas, pero sí que todos los cierres tienen algo de
poético.
La historia de Marek, aunque se explica un poco en segundo plano, me preció
preciosa, de hecho, cada vez que parecía que iba a contarla y decía su frase
de "Los X no son buenos días para contar historias" moría un poquito por
dentro.
Este libro me ha aportado mucho más de lo que podía esperar, mucho más de
lo que podía imaginar, y sin duda, lo recomiendo, da igual tu situación, da
igual tu género, contiene buenas lecciones, unos personajes muy, pero que
muy creíbles, y situaciones vitales con las que todos podemos identificarnos en algún
momento.
De esta misma autora, tengo también el libro Tú y otros desastres naturales, aunque de momento lo voy a dejar para más adelante, porque no quiero
agotar tan pronto mi reserva de esta autora fantástica.
'Capítulo 65'
Nota :10/10.


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